La tensión diplomática entre España y Estados Unidos puede añadir incertidumbre al comercio internacional por el riesgo de medidas económicas que afecten costes y operativa.

El desencadenante es la negativa del Gobierno español a autorizar el uso de las bases de Rota y Morón en operaciones militares ofensivas 1vinculadas al conflicto con Irán sin aval explícito2 de la ONU. Desde Estados Unidos, la Administración ha reaccionado con amenazas de represalias comerciales, incluyendo la posibilidad de cortar las relaciones comerciales bilaterales.3

“Vamos a cortar todo el comercio con España. No queremos tener nada que ver con España”, declaró el vigente presidente de los Estados Unidos de América.

Se ha pedido al secretario del Tesoro que evalúe la viabilidad de restricciones económicas severas4. España sostiene que cualquier presión comercial sería unilateral y contraria a los tratados internacionales.

En términos de volumen, en 2025 Estados Unidos y España intercambiaron bienes por 47.500 millones de dólares, según datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos. En ese mismo año, Estados Unidos registró un saldo exportador favorable de 4.600 millones frente a España, por lo que, si se aplicaran medidas comerciales, el impacto podría ser mayor para empresas estadounidenses que para españolas.

Para empresas con flujos con EE.UU., si las amenazas se materializaran, podrían traducirse en aranceles selectivos y/o barreras técnicas al comercio5, con posibles efectos (en condicional) sobre costes totales de importación/exportación, tiempos de tránsito, planificación de expediciones, requisitos aduaneros, compliance, seguros y documentación.

La Comisión Europea ha reiterado que protegerá los intereses de la Unión Europea y que su postura “no ha cambiado”, confiando en el respeto a los compromisos del acuerdo comercial alcanzado el pasado verano entre la Administración estadounidense y la Comisión Europea. Bruselas sigue de cerca los pasos del Departamento de Comercio de EE.UU., mientras se valoran opciones de embargo y represalias económicas.

Incógnitas clave: si el alcance sería limitado (aranceles selectivos) o más amplio, cuánto podría durar la situación “hasta nuevo aviso” y qué impacto real tendría en los requisitos operativos en frontera y en los flujos comerciales.

Pie de página:

  1. “operaciones militares ofensivas” Se refiere a acciones de carácter militar orientadas al ataque, no a labores defensivas o de apoyo. ↩︎
  2. “aval explícito” Hace referencia a una autorización clara por parte de la ONU para esas operaciones. ↩︎
  3. “Relaciones comerciales bilaterales” Representa el intercambio de bienes y servicios entre dos países, en este caso España y Estados Unidos. ↩︎
  4. “restricciones económicas severas” Se refiere a medidas económicas de gran impacto que limitarían o encarecerían la actividad comercial. ↩︎
  5. “barreras técnicas al comercio” Hace referencia a requisitos o condiciones técnicas (normas, certificaciones, controles) que pueden dificultar o encarecer la entrada de productos en un mercado. ↩︎